Con un recorrido total de dos kilómetros, la pista que se acaba de inaugurar en el Parque Roca de Buenos Aires es más larga que muchos autódromos argentinos. Sin embargo, no está destinada a correr, sino a brindar cursos de educación vial para los estudiantes de las escuelas porteñas.
En las clases, los alumnos se dividen en tres grupos: unos simulan ser peatones, otros ciclistas y otros automovilistas (en kartings a pedal). El trazado cuenta con réplicas de semáforos, hospitales, escuelas, avenidas rápidas, calles y pasos a nivel con barreras. El curso incluye el simulacro de un examen psicotécnico, que sirve también para detectar si algún chico tiene problemas de visión o audición.
La pista puede recibir a 100 alumnos por día y las escuelas interesadas deben pedir turno en dsvial@buenosaires.gob.ar
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