Después de 20 años, sigue siendo el rey
Este año una de las grandes protagonistas fue la patética Graciela Alfano, una de las integrantes del jurado de El musical de tus sueños, quien primero “reveló” que había tenido un romance con Rodrigo, cantante que hoy ya no se puede defender. Después trascendió que “Grace” había dicho fuera del aire que Aníbal Pachano, su compañero de jurado (convertido en uno de los personajes del año, después de 30 años de trayectoria), tenía sida, lo que provocó un enfrentamiento en cámara con la autodenominada “reina”, quien también colisionó con Flavia Palmiero, cuando la participante dijo que no había “hombres” en la mesa de “jueces”.
Por otra parte, ya fuera del certamen, Matías Alé, ex pareja de Alfano y actual de Silvina Escudero, la ganadora del juego, tuvo un cruce con Ricardo Fort, el mediático del momento, un empresario millonario, dueño de una conocida empresa de chocolates. El enfrentamiento entre ambos se produjo porque Fort le mandó un mensaje de texto a Silvina, lo que molestó a Alé, quien como respuesta lo trató de “chocoloca”. ¿Cómo terminó la historia? Fort anunció que le va a hacer juicio al contador de chistes por decir eso públicamente.
Pero el pionero de estos cruces mediáticos ha sido Mauro Viale, hoy de perfil bajo, refugiado en el cable, que en la década del 90 tuvo gran protagonismo en la televisión con el caso Coppola. De ahí en más fueron muchos los programas que hasta hoy han tomaron esto que hacía Mauro, entre ellos Marcelo Polino con Zap, donde diariamente se tejían historias dignas de un culebrón desopilante.
Este año, una vez más, el intermediario de todo esto es Marcelo Tinelli. Indudablemente a la gente le gusta ver estas polémicas, que logran picos altísimos de rating, algo indispensable para que las agencias de publicidad coloquen sus pautas publicitarias, porque, si no hay rating, los avisadores no colaboran con su dinero, y si esto sucede, no se puede mantener un programa.









































